Sobre mi

Me llamo Susana, tengo 45 años y 2 hijos maravillosos.

En un pasado un tanto amargo para mi y mi marido, he sido una mujer con problemas de fertilidad.

En 2016 descubrí el maravilloso mundo de Internet y desde ese día hasta hoy escribo sobre lo que me apasiona e intento ayudar a otras mujeres que al igual que yo, han vivido o están viviendo situaciones muy difíciles por el hecho de no poder concebir.

Conoce mi historia

Nací y crecí en Cádiz (España), ciudad donde vivo actualmente. A los 26 años conocí al que sería mi futuro marido, el hombre al que quiero y el que me ha apoyado siempre (y lo sigue haciendo).

Desde que era una jovencita me han apasionado los niños, sobretodo los bebés. Ya con 16 años hacía de niñera de mis tíos y de mis vecinos hasta bien entrado los 20.

Estudié primero de medicina en la universidad de Cádiz, pero por motivos económicos y familiares me vi obligada a dejar los estudios y comencé a trabajar de camarera.

Me hubiera gustado acabar la carrera y especializarme en pediatría. Actualmente leo muchos libros sobre todo lo que esté relacionado con niños y bebés, desde enfermedades y tratamientos hasta cómo educarlos para que tengan el mejor futuro.

Me llevé un gran golpe a los 30 años

8 meses después de casarme, con 30 años, mi marido y yo decidimos que era el mejor momento para criar un hijo.

Ambos estábamos trabajando en algo mas o menos estable (Yo encontré trabajo en una guardería y me hicieron contrato indefinido).

A los 5 meses después de intentarlo casi cada día, en el fondo sabía que algo estaba ocurriendo que no estaba bien.

Muchas amigas me habían contado como se habían quedado embarazadas e incluso muchas de ellas sin planearlo.

No pasaron ni 6 meses hasta que tuve mi primera cita con mi médico de cabecera, que inmediatamente me derivó al ginecólogo y me hicieron unas pruebas.

Los resultados fueron devastadores para mí, aún no había cumplido los 30 años y ya me habían dado un diagnóstico de baja fertilidad.

A pesar de la noticia, mi marido y yo seguimos intentándolo por otros 3-4 meses más, sin ningún resultado.

Cuando entré en depresión

A los 31 años y prácticamente hasta los 35 estuve en un estado de depresión. El mayor sueño de mi vida en ese momento y desde que tengo conciencia fue ser madre, tener dos bebés y darles todo mi cariño.

Para entonces, seguía trabajando en la guardería, y ver cada mañana a todas esas madres tan felices con sus hijos me hacía recordar que yo no podía tener uno.

Cada día veía a muchas madres a las que se les llenaba la cara de felicidad al recoger a sus hijos de la guardería, algo tan bonito y tan triste para mi.

A los 33 tuve que dejar mi trabajo, fue algo que me aconsejaron mis hermanas y también mi marido, al ver como sufría cada vez que volvía de la guardería.

Volví a trabajar de camarera durante unos 2 años, desde los 33 a los 35 aproximadamente.

Por suerte para mi, mi historia tuvo un giro de 180 grados, que cambió la forma en la que veo el mundo.

 

El cambio de mi vida

A los 35 años conocí a a una persona que me cambió la vida por completo, mostrándome su punto de vista sobre la vida y sobretodo, sobre ser madre.

Era una chica de 27 años, su pareja un chico militar de 32. Desde los 24 había intentado quedarse embarazada y le era totalmente imposible.

Cuando yo la conocí, ya era madre de un bebé precioso de 10 meses.

Para mi, verla con el bebé y oír su historia fue un punto de inflexión en mi vida.

Su historia me inspiró y me hizo cambiar

Esta chica me contó que  lo pasó realmente mal durante 2 años, probándolo todo sin resultado, incluso se prestó para una inseminación “in-vitro” que le costó gran parte de sus ahorros.

Me dijo que empezó a investigar por su cuenta y a leer todos los libros que encontró sobre métodos para quedarse embarazada que hablaban del estilo de vida, de la alimentación e incluso del estado anímico.

Todo influía en mayor o menor medida con respecto a quedarse embarazada.

Se calmó y comenzó a probar todo lo que leía (y le parecía lógico o coherente), no tenía nada que perder, según ella.

A los pocos meses logró quedarse embarazada y eso fue lo que le dió sentido a su vida.

Como seguí sus pasos y conseguí concebir a mis hijos

El hecho de saber que a alguien mas le había pasado, aunque ella fuera mucho mas joven que yo, me dió muchos ánimos.

Ella me decía que la edad era sólo un pequeño inconveniente, pero ni muchos menos una barrera que no podía superar.

No pasó ni una semana desde que la conocí y le pedí que por favor me prestase sus libros sobre cómo quedarse embarazada.

Me los leí todos en menos de 2 meses, la verdad es que fueron un plus de motivación y me hicieron recuperar la ilusión en la maternidad.

Mi marido fue el primero en notarlo, y sin pensarlo más, comenzamos a intentarlo nuevamente, esta vez, probando todo lo que yo había leído en esos libros y siguiendo todos los consejos sobre salud y estilo de vida.

Mi espera no se hizo muy larga esta vez, al mes aproximadamente tuve un resultado positivo en el test, después de haber tenido un retraso de 6 días.

La gran primera ilusión de mi vida

Al día siguiente y dándole total prioridad fuimos a mi médico de cabecera y nos dió una cita con el ginecólogo para esa misma tarde.

Mi médico realmente no se explicaba como había sido posible.

Él me dijo que las probabilidades jugaban en mi contra, sin embargo se produjo el milagro de la vida.

A los 36 y después de un embarazo muy feliz tuve a mi hija. Una niña preciosa con 3.425 Kg de peso.

No se quedó ahí, a los años fuimos a por el segundo

Siempre quise tener hijos, y poder concebir a mi niña fue la primera gran ilusión de mi vida, sin embargo queríamos darle un@ hermanit@.

A los 38 años comenzamos a intentarlo nuevamente, y esta vez tardamos 2 meses en quedarme embarazada.

A los 39 tuve a mi segunda gran ilusión, un precioso niño con 3.675 Kg.

Mi vida hasta el presente

Con mi segundo hijo, decidí que quería pasar mas tiempo con ellos, cuidándolos en todo momento y viéndolos crecer.

Gracias al trabajo de mi marido pude dejar mi trabajo de camarera y dedicarme en cuerpo y alma a criar a mis dos pequeños.

Poco tiempo después y gracias al tiempo libre que tenía cuando veían los abuelos o cuando mis hijos dormían, descubrí los blogs en Internet, y desde hace algo mas de un año me apasiona escribir y me dedico a ello unas 2 horas al día.

Actualmente he conseguido tener unos ingresos mas o menos fijos a través de Internet y siempre ayudando a todas las mujeres que me leen y que de algún modo se sienten identificadas con mi historia.